lunes, 6 de abril de 2020

ESTRATEGIAS DE AUTOCUIDADO

Estimados padres de familia y estudiantes,

El autocuidado o cuidado personal, es cualquier acción reguladora del ser humano, que se encuentra bajo el control de la persona, realizada de forma deliberada y por iniciativa propia. También se refiere a aquellas prácticas cotidianas y a las decisiones sobre ellas, que realiza una persona, familia o grupo para cuidar de su salud. Estas prácticas son destrezas aprendidas a través de toda la vida, son de uso continuo, que se emplean por libre decisión, con el propósito de fortalecer o restablecer la salud y prevenir alguna enfermedad.

Es importante tener presente, que cada uno de nosotros, tiene el compromiso de velar por su propia estabilidad, física y emocional, por ello, a continuación, encontrarán un documento que permitirá adquirir algunas estrategias de autocuidado, las cuales pueden ser de utilidad, para ser tenidas en cuenta en este tiempo de aislamiento obligatorio.  

https://es.scribd.com/document/455264092/Guia-de-Autocuidado


Por otro lado, en varios medios de comunicación, han hecho énfasis en la manera correcta de hacer un lavado de manos. Por ello, a continuación encontrarán un vídeo, el cual da algunas sugerencias, de cómo hacer un adecuado lavado de manos. 



A continuación, encontrarán el enlace para acceder a un documento enviado por un padre de familia de la comunidad educativa, el señor Oscar Rojas, donde también podrán encontrar, algunas recomendaciones para ser tenidas en cuenta en el cuidado personal. 



Que la Sagrada Familia de Nazaret, bendiga cada uno de sus hogares y que esta Semana Santa, sea de compartir en familia un momento de reflexión, perdón y reconciliación.

sábado, 4 de abril de 2020

VIVAMOS LA SEMANA SANTA EN CASA


Estimados padres de familia y estudiantes,

La Semana Santa de este año, va a ser un poco diferente, por esta razón, extendemos la invitación a congregarse en familia y vivir cada uno de los días de esta semana, con mucha FE y devoción.

La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret. Por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Da comienzo el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección.

Esta época, también denominada la Semana Mayor, debe ser tiempo para reflexionar en Jesucristo, hijo de Dios, que ofrendó su vida para que vivamos en paz.

Para los cristianos, es el tiempo litúrgico más importante, y es dedicado a la oración y reflexión de los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Todos los actos que se realizan desde el inicio de la Semana Santa tienen un gran significado espiritual, y con ello se busca recordar el sacrificio de Jesús en la cruz. El verdadero objetivo de este período es tener un encuentro con Dios y acercarnos más al prójimo realizando buenas acciones.

Los cristianos debemos interpretar la Semana Santa, no como el recuerdo de un hecho histórico, sino como tiempo de perdón y de reconciliación fraterna, expulsando de nuestros corazones el rencor, el odio y la envidia.


A continuación, encontrarán toda la programación propuesta por CONACED, para vivir plenamente la semana mayor en compañía de toda la familia.


Por otro lado, en el siguiente enlace, encontrarán la forma como se puede hacer una palma en origami, para ser pegada en la puerta o ventana de cada hogar, como símbolo de inicio de la Semana Santa con el Domingo de Ramos.



Invitamos a toda la comunidad educativa, a consultar la página de la congregación, donde diariamente podrán encontrar, distintas estrategias, para vivir en familia, este tiempo de aislamiento obligatorio. 


Que esta Semana Santa, Dios bendiga cada uno de sus hogares, recuerda 
QUÉDATE EN CASA.... 


viernes, 3 de abril de 2020

A DIVERTIRNOS EN FAMILIA

Estimados padres de familia y estudiantes,

En esta semana de receso, es importante encontrarse con aquello que nos haga sentir bien y compartir espacios que favorezcan la unión familiar. 

Jugar en familia, es la mejor manera de reforzar las relaciones entre los miembros del hogar. A través del juego, se pueden expresar emociones, sentimientos y afectos, permitiendo fortalecer los lazos de unión entre las personas que participan en él.
Jugar es una práctica motriz que se da desde los primeros años de vida. Es a través del juego en donde se adquiere nuevos conocimientos y habilidades ya sea en la parte psicológica, cognitiva o social de una persona. Existen ciertas actividades diarias como comer, dormir, atender, responder, saludar o ayudar, en que una persona, generalmente un niño, las transforma en un simple juego. Es por esto que se dice que jugar, es una instancia que se disfruta de mejor manera en la infancia, pero hoy en día en la familia al involucrarse en la educación de sus integrantes, todos ellos toman parte del juego, como una herramienta en el cual se producen mejores relaciones familiares y se ayuda a crear nuevos aprendizajes en los niños. Jugar en familia es una forma muy útil para educar y transmitir valores y ejemplos de conducta, que los padres consideran adecuadas para sus hijos.
Atendiendo a lo anterior, es momento de desempolvar los juegos tradicionales y compartir un espacio de juego en familia. A continuación, se relacionan algunos de ellos, sin embargo, tengan en cuenta que para el juego, la imaginación no tiene límites.




Compartir un espacio de cine en familia, también puede convertirse en tradición, por ello, a continuación, se relacionan algunos títulos de películas, que pueden ser de interés e impacto para toda la familia. Recuerden que algunos de los títulos están disponibles en NETFLIX, CUEVANA y YOU TOBE.
Como comunidad educativa, agradecemos a aquellas familias que hagan un registro fotográfico, donde se observe la aplicación de las diferentes estrategias sugeridas y enviar la evidencia al correo electrónico de psicología (sonia.psicologa2020@gmail.com), escribiendo el nombre y curso del estudiante. 



























Que la Sagrada Familia de Nazaret, bendiga a cada una de sus familias.




jueves, 2 de abril de 2020

ESPACIO DE REFLEXIÓN EN FAMILIA

Estimados padres, de familia y estudiantes.

Hoy es un día en que se nos invita a recordar que debemos cuidar de la vida, sí la vida, pero no solo de la vida física, sino también la vida espiritual.

Es importante reconocer, que el orar en familia, nos mantiene unidos y nos ayuda a encarar juntos los problemas que podemos tener y además fortalece nuestra relación con Dios. Nos permite fortalecer nuestros lazos familiares, a enriquecer la comunicación con nuestra pareja y los hijos, al igual que ayuda al crecimiento espiritual como grupo familiar. Es el mandato de Dios, que instruyamos a nuestros hijos y a toda la generación y descendencia, en el camino del Señor. Es por esto, que hoy, extendemos la invitación, para disponer un momento del día y realizar esta reflexión en compañía de todos los miembros de la familia.

NO TE LO PUEDES PERDER
DÍA DE GRACIA Y DE INFINITAS BENDICIONES PARA TODOS

Es justamente de la vida espiritual fortalecida, que emanan las virtudes, los valores, la sabiduría y la fortaleza para afrontar los desafíos que se nos proponen y sacar de estos momentos, aprendizajes que nos hacen mejores seres humanos para nosotros mismos y para los demás.
Hoy hemos de reflexionar en una virtud humana que debemos trabajar diariamente, porque se constituye en la fuente misma de nuestra vida espiritual., esta es la FE en Dios. Sí, en esa FE que mueve montañas, que le da sentido a nuestra vida, que nos impulsa a seguir adelante, que nos saca de nuestro egocentrismo y nos ponen en modo de amor universal, de donación, de servicio y solidaridad.
Nos preocupamos a nivel personal y familiar de tantas cosas, pero, de vivir y acrecentar nuestra FE, ¿Podemos decir lo mismo?
A continuación, encontrarán un testimonio sucedido en nuestro país, que no forma parte de un ideario, de un supuesto, sino de un acontecimiento real, y que como ese, hay muchos testimonios, para los que tienen fe.
Espero que nos invite a mirarnos interiormente, a reflexionar sobre ¿cómo estamos en nuestra vida de fe? y ¿cómo podemos profundizar en esta virtud?

“NIÑA DE CINCO AÑOS, MAESTRA EN LA FE”

En un colegio de Bogotá, durante un “taller de Escuela de Padres de Familia, en el año 2001, acerca de la Fe, pidió la palabra uno de los participantes y dijo:

Hoy doy testimonio personal de algo que nunca creería ni yo mismo. Al decir estas palabras, todos guardaron silencio; conocían muy bien a quien hablaba, pues no era muy dedicado a las cuestiones religiosas.

En mí mismo sucedió algo extraordinario. Tenía un cáncer terminal y, como médico que soy, no lo podía creer, a pesar del dolor continuo de mi cabeza. Fui a varias clínicas, me hice tomar radiografías y todas daban el mismo resultado. Total, aunque no quería reconocerlo, ahí estaban las pruebas: ¡Cáncer terminal en mi propio cráneo!

El silencio era absoluto en el salón de conferencias.

Una noche me puse a llorar junto a mi esposa, pues tenía que enfrentarme a tan fatal realidad. Ella no sabía qué decirme. Sólo me abrazaba. Pero, tras la puerta, estaba mi pequeña hijita de tan sólo 5 años, estudiante del colegio que hoy nos acoge. En silencio, ella vino y nos abrazó a los dos y con su prudencia mostró comprensión. Preguntó: ¿Qué te dijo el médico, papito? “Nada grave”, contesté procurando disimular mis lágrimas.

Pero tú eres médico, los exámenes y tu dolor de cabeza de todos los días… ¿qué te dicen? Su tono era patético y digno de personas de mayor edad.

Sí, estoy algo malito.

La niña me abrazó con inmensa ternura, hasta hacerme llorar en sus brazos. Me dijo suavemente:

Tranquilo, papito, mientras acariciaba la zona parietal en la que yo sufría los terribles dolores.

Esa noche me dejé guiar por ella. Me tomó de la mano, me llevó a la cama, se sentó a la orilla, me recosté y, como si fuera una persona adulta, sentenció:

¡Dios no me falla!

Hizo que pusiera mi cabeza en sus piernecitas, colocó sus manos en la zona adolorida de mi cabeza y, con una fe y una confianza inauditas, dijo:

Mamita, vamos a orar por la salud de mi papito. Yo sé una oración. Y, con sus manos impuestas en mi cabeza, cerrando los ojos, volvió a mirar, con énfasis extraño.

¡Dios no me falla!- y añadió-: Mamita, recemos.

Cerrando sus ojitos, lentamente rezó la Oración a la Virgen del Pilar que les enseñan en el Colegio, con una devoción y unción tan profunda que yo misma estaba conmocionado. Sin saber cómo, yo sentía algo raro por dentro de mi propio cerebro. Realmente me estaba recuperando en el regazo de mi pequeño ángel que oraba con tal confianza. Terminó de orar a la Virgen y añadió peticiones:

Tú, Dios mío, no me puedes fallar. Mi papacito tiene que quedar bueno. Tú no me fallas. No puedes llevarte a mi papito, tú no me fallas. No podemos quedar solitas, mamá y yo…

Mis sentimientos se tornaban en gigante respeto por una personita que me estaba dando muestras de tan gran madurez y confianza en aquél que yo estaba dejando a un lado… Mi ángel pequeñito me estaba dando lecciones profundas de fe…

Lo cierto es que me comenzaron a pasar los fortísimos dolores y, por insistencia de mi mujer, fui a la última clínica en la que me había tomado radiografías. Tomaron una y nada, otra y nada. Llamaron a la persona que había hecho las últimas y era la misma que estaba allí en Rayos X. ¡Optaron por volver a hacer otras y no encontraron nada! No podía creer que mi cáncer terminal en el cerebro se hubiera ido, así como así…

Me fui a las otras clínicas en las que yo mismo había estado haciéndome tomar varias radiografías, pues, como médico, no quería aceptar que estuviera en ese estado y, ¡oh sorpresa tan grande! ¡En ninguna de ellas aparecieron rastros del mal tan terrible!

Entienden, queridos padres de familia, ¿por qué he vuelto a Dios y que mi pequeña, de sólo 5 años, ha sido mi gran maestra en la Fe?

Cuando terminó de exponer su vivencia, todos llorábamos… en silencio. 

(Hna. Aracely Barajas, Rectora)

Tomado de AGUDELO, HUMBERTO. VITAMINAS diarias para el espíritu.2. Paulinas.  Pág. 307

¿PERO CÓMO ALIMENTAR NUESTRA FE?

Cinco acciones para aumentar nuestra fe. Siempre partiendo de la convicción que la fe es un Don, que es un regalo de Dios, hay que:

1.      Pedir a Dios que acreciente nuestra fe
2.  Estudiar nuestra fe. Una fe que se estudia se acrecienta. Leer, hablar con personas preparadas en la fe, nos permite profundizar en nuestra fe.
3.  Vivir la fe. Esta es la mejor manera de ejercitarla. Se vive, creyendo en la providencia, trasmitiéndola, dando testimonio de ella. Hay que tener presente que si no se vive se debilita.
4.    Acudir con frecuencia a los sacramentos, de la reconciliación y la comunión.
5.    Propiciar diariamente los momentos de oración personal y familiar.

ORACIÓN QUE PUEDES REALIZAR EN TU HOGAR CON LOS MIEMBROS DE TU FAMILIA
Corazones unidos y traspasados por un mismo amor: Jesús, José y María, a vosotros encomendamos nuestras familias y las familias del mundo entero, para que con vuestra protección que clama al cielo y al Dios Padre eterno, que unido al Espíritu Santo derrame las gracias de conversión, de salvación, a todos los hogares, especialmente este hogar que se ha consagrado a los tres corazones unidos y traspasados; os queremos entregar en esta hora de oración esta nuestra familia, para que cada uno de sus miembros se conviertan: los hijos, los esposos; los familiares y todos aquellos que tengan que ver con nuestro vínculo familiar, para que unidos a ese Amor de Dios y a ese verdadero Amor de Jesucristo y unido a la esencia del Espíritu Santo, derrame sobre las familias el deseo ardiente de la caridad mientras peregrinamos por el mundo, el deseo ardiente  de anhelar  el Cielo con la esperanza que nos infunde el Espíritu Santo y la fe viva en nuestros corazones, para que se mantenga firme ante las adversidades de los últimos tiempos.

Amén
Que la Sagrada Familia de Nazaret, bendiga cada uno de sus hogares. 

miércoles, 1 de abril de 2020

¿CÓMO MANTENER LA CONVIVENCIA E EL HOGAR?


Estimados Padres de familia,

Continuamos con el compromiso de proporcionar diferentes estrategias de manejo emocional en este tiempo de aislamiento obligatorio.  Pero, ¿estamos realmente preparados para afrontar nuestros estamos emocionales cuando nos sentimos encerrados?

A continuación, se enunciarán algunas pautas para tener en cuenta y de esta manera mantener la convivencia familiar en tiempo de cuarentena obligatoria. Además, en el siguiente enlace, hallarán algunas estrategias de afrontamiento, ante episodios de estrés.


 ¿Cómo mantener la convivencia familiar en la cuarentena por el nuevo coronavirus?

 

La psicóloga Susana Obediene Strauss refiere que “al comienzo nos parece divertido, vemos una oportunidad para descansar de la rutina diaria. A medida que pasan los días, nos invade la incertidumbre sobre cuánto tiempo durará la medida, si alcanzará el dinero, y las preocupaciones por las medicinas y alimentos”. En casa, se mezclan los miedos y ansiedades de cada miembro del hogar que pueden afectar unos a otros. La psicóloga Loreany Carpio explica que el estrés puede generar “irritabilidad hacia las personas con las que vivimos, sentimientos de soledad y apatía, o cansancio por la inactividad”. La educadora Vida Gaviria, dice que cada persona enfrenta la situación de una manera diferente. “Identifiquemos qué es lo que más nos funciona. Para algunos, mantener una rutina parecida a la de la vida cotidiana los ayuda. A otros les funciona dedicarse a aquellas cosas que generalmente posponen porque, precisamente, siempre se quejan de falta de tiempo”.

A continuación, se especifican las recomendaciones de la psiquiatra Diana Rísquez, las psicólogas Susana Obediente Straus y Loreany Carpio, y de la coach familiar Vida Gaviria para cuidar la salud emocional de los miembros del hogar y mejorar la convivencia en tiempo de cuarentena.  

¿Qué puedo hacer para manejar mi estrés?
  • Identificar los pensamientos que le generan malestar.
  • Buscar pruebas de realidad y datos confiables. Revisar los hechos consultando la información que ofrecen los expertos calificados, como los médicos, las autoridades sanitarias o científicas de su país y del mundo (por ejemplo, los reportes de la Organización Mudial de la Salud). 
  • Dosificar el consumo de la información diaria. La psicóloga Loreany Carpio recomienda hacer un horario para el uso de las redes sociales. “Utilizar solo una o dos horas y solo seguir a una o dos cuentas de fuentes calificadas.
  • Apagar el celular por un momento. La psiquiatra Diana Rísquez hace la invitación a desconectarnos completamente por unas horas. Se puede apagar el teléfono de vez en cuando para controlar la avalancha de información.
  • Mantener las rutinas o generar una nueva ajustada a la realidad.

¿Cómo manejar las emociones intensas y la irritabilidad entre los miembros de la familia?
  • Asumir el miedo para evitar el pánico. “Es una emoción natural, pero no podemos dejar que nos controle o sobrecoja. El miedo sano me permite protegerme, me hace proactivo y dispuesto a cuidar también a los demás”, explica la psiquiatra Diana Rísquez. 
  • Comunicarse de forma clara. Rísquez recomienda a las familias sentarse a hablar sobre la situación actual y sobre lo que sienten. “Todos deben tener derecho a opinar y a preguntar, incluyendo niños y personas mayores”.
  • Escuchar al otro. Comunicarse para entender sus necesidades, no para reprocharle ideas o sentimientos. Establecer tareas juntos y formas de colaborar.  
  • Hacer actividades juntos, como compartir una ronda de juegos de mesa, lecturas en grupo o la preparación de alguna receta nueva. 
  • Respetar los momentos de soledad. Se recomienda que cada miembro de la familia tenga tiempo para hacer actividades en solitario.

¿Qué hacer si hay discusiones o malentendidos?
  • Asumir que pueden ocurrir. “No podemos dar por sentado que como se trata de la familia todo saldrá bien”, dice la psiquiatra Diana Rísquez. Explica que entre las etapas que experimentamos en el confinamiento están la negación y la proyección de las emociones. Podemos comenzar a ver la culpa en otro o sentir rabia. “Hay que tomar en cuenta que al estar juntos por varios días podemos tener conflictos, y si en una familia hay ciertos resentimientos o resquemores, que también son parte de la convivencia, van a salir en el confinamiento. Sabiendo esto, hay que buscar maneras de manejarlo”.
  • Tomar distancia cuando nos sentimos ofuscados. Comprender que la familia estará junta en un solo lugar por mucho tiempo, y es mejor evitar que las discusiones se agraven.  
  • Tomar un momento para relajarse. La psiquiatra Diana Rísquez recomienda respirar profundamente, el tiempo que la persona necesite. Una vez que se sienta más calmada, estará más dispuesta a resolver la discusión sin alterarse.

¿Cómo ayudar a un familiar que siente mucho miedo o estrés?
  • Evitar hablar constantemente sobre el nuevo COVID-19.
  • Informar a sus familiares de manera realista. No distribuya información no verificada sobre la nueva enfermedad.
  • No mentir a los niños ni a las personas mayores que viven con usted.     

¿Cómo combatir el aburrimiento y la apatía?
  • Aprovechar la oportunidad para hacer actividades que le gusten, pero a las que no puede dedicar mucho tiempo en su vida cotidiana. Por ejemplo, leer libros, ver películas o series, hacer ejercicio.
  • Aprender algo nuevo y aprovechar la tecnología para ver tutoriales de manualidades, pintura y oficios en YouTube. 
  • Mantener las rutinas diarias en casa. 
  • Recuperar viejas costumbres, como ver una película en familia o sentarse a comer todos juntos.

¿Qué hacer para mantener a los niños y niñas activos? 
  • Jugar en familia.   
  • Vigilar que no pasen muchas horas frente a la computadora o con el teléfono inteligente. 
  • Incluirlos en actividades de la casa, invitándolos a participar de forma divertida.
  • Animarlos a hacer tareas escolares.

¿Cómo hablar con el adolescente de la casa?
  • Comprender que es normal que intenten llevar la contraria y que quieran diferenciarse de sus padres.
  • No desesperarse e invitarlos a cooperar. “

 ¿Qué hacer si tengo un familiar que vive solo?
 La psicóloga Susana Obediente recomienda: 
  • Mantener contacto permanente con ese familiar por llamada, videollamada o mensajes de voz y texto.
  • Buscar la forma de que esta persona pertenezca a un chat o grupo de vecinos que puedan apoyarlo en caso de una emergencia.
  • Asegurar que tenga provisiones, en la medida de las posibilidades.
  • Invitarle a que permanezca ocupado en sus actividades del hogar.
  • Procurar que tenga una distracción, ya sea en televisión, manualidades, u otra cosa que le agrade. 

Medidas de prevención: no deje de practicarlas
Las recomendaciones principales de la Organización Mundial de la Salud son:
  • Lavar las manos con agua y jabón con frecuencia, o usar gel desinfectante con una base de alcohol de al menos 60%.
  • Evitar tocarse la cara con las manos.
  • Cubrirse al toser o estornudar con la parte interna del brazo.
  • Evitar el contacto con personas infectadas.
  • Mantenerse al menos a un metro de distancia de otras personas en lugares públicos.
  • Evitar actos públicos con asistencia masiva.
  • Desinfectar las superficies con las que se tiene contacto frecuentemente.

Está bien pedir ayuda cuando sienta que la necesita
  • Acuda a los servicios de salud en caso de una emergencia
  • Comuníquese a la línea de atención de salud mental (Ministerio de Salud) 106 “El poder de ser escuchado” Línea de atención, ayuda, intervención psicosocial y/o soporte en situación de crisis.
  • Línea de atención en salud mental whatsaap 3007548933
  • Escriba al blog de psicología del Centro Educativo Sagrada Familia de Nazaret https://soniapsico2020.blogspot.com/  
  • Escriba al correo electrónico sonia.psicologa2020@gmail.com sus aportes o inquietudes. (Horario de atención, de lunes a viernes de 8:00 am. a 1:00 pm.) 


Dedica un momento del día a realizar oración en familia
·         Escoger un momento en el que todos los integrantes de la familia, dedique un espacio de oración, es un gran tesoro y son espacios de tiempo que hay que cultivar. No hay que olvidar en la oración familiar dar gracias a Dios por todo lo que tenemos, por todo lo que nos pasa en lo cotidiano. Dios tiene el plan perfecto para cada uno de nosotros y una familia que reza unida permanece unida, rezando juntos se ama y a una familia que está llena del Amor de Dios, Él no la abandona.

"Un corazón lleno de amor a Dios sabe transformar en oración un pensamiento sin palabras, una invocación delante de una imagen sagrada, o un beso hacia la Iglesia. A pesar de lo complicado que es el tiempo en la familia, siempre ocupado, con mil cosas que hacer, la oración nos permite encontrar la paz para las cosas necesarias, y descubrir el gozo de los dones inesperados del Señor, la belleza de la fiesta y la serenidad del trabajo".
Papa Francisco, Audiencia General núm. 100.




Que la Sagrada Familia de Nazaret, bendiga cada una de sus familias.