lunes, 4 de mayo de 2020

HÁBITOS DEL SUEÑO


Estimados padres de familia y estudiantes,

HOY ES LUNES DE AUTOCUIDADO

En esta época en la que los hábitos pueden estar cambiando bastante debido al aislamiento colectivo y a la realización de trabajo remoto, Sergio Naza, médico epidemiólogo y miembro de la Asociación Colombiana de Medicina del Sueño, explica que aproximadamente el 30 % de la población en un momento dado de la vida padece insomnio, un trastorno común que amenaza el descanso y afecta el desempeño físico y mental.
“Este tiene dos tipos: de corto plazo y crónico. El primero puede estar asociado al estrés, la ansiedad y a eventos depresivos o de decaimiento emocional. El segundo se puede prolongar por largos periodos y dar a personas que no tienen buenos hábitos de descanso”, explica Naza, convencido de que el consumo de cafeína, los entrenamientos físicos de alta exigencia en las seis horas previas a dormir y las siestas al final de la tarde son algunas de las prácticas que perjudican la higiene del sueño de forma crónica.
El consumo de alcohol y el uso de dispositivos de luz azul antes o durante la conciliación del sueño son también perjudiciales. “Hay quienes tienen dificultad para quedarse dormidos, quienes tienen despertares súbitos y no son capaces de quedarse dormidos de nuevo, y quienes se despiertan mucho antes de que suene la alarma… en cualquiera de los casos, es importante aclarar que las personas deben dormir entre 7.5 y 8 horas diarias”, dice Naza.
Algunos de los síntomas que se desprenden del insomnio son la irritabilidad, la pérdida de la memoria, el nerviosismo, la somnolencia excesiva y los microsueños. Estos últimos, enfatiza el experto, son ataques de somnolencia que pueden presentarse durante dos o tres segundos y presentan altos riesgos para la integridad física, especialmente en el caso de los conductores.

A continuación, encontrarán 4 claves para tratar el insomnio y mejorar la higiene del sueño

1. Cambiar los hábitos de sueño: restablecer la higiene del sueño es posible cuando se es consciente de las malas prácticas. Naza recomien
  • Iniciar la rutina del sueño media hora antes de ir a la cama. Realizar lo que normalmente se hace antes de dormir (como ponerse el pijama y lavarse los dientes). De esta manera se envía un mensaje de preparación al cerebro.
  • Acuéstese y levántese a las mismas horas todos los días
  • Evite ver televisión o pantallas durante el intento de dormir.
  • Controle la temperatura, el ruido y las luces. Estas últimas deben ser de baja intensidad.
  • Solo se debe usar la cama para dormir, no para hacer otras actividades como jugar videojuegos, trabajar, estudiar o utilizar el computador. Esto hace que el cerebro empiece a entender que, al llegar a tu cama, debe dormir. 
2. Repasar los logros del día y establecer metas para la mañana siguiente: hacer un chequeo de las actividades que se hacen durante el día y una lista de los compromisos del día siguiente, “ayuda a que salgan del cerebro los pendientes y, al mismo tiempo, que le hace sentir que está cumpliendo objetivos.

3. Pensar en la salud y su relación con una adecuada higiene del sueño: Naza explica que la pérdida de sueño provoca fatiga crónica y esta, a su vez, genera enfermedades cardiovasculares, problemas metabólicos (como diabetes y obesidad), cáncer, fallas del sistema inmunológico, dolor crónico, entre otras. Por esto, no auto-medicarse y, en caso de usar medicamentos naturales​​, tener una supervisión profesional porque muchos de ellos pueden crear adicción o habituación, es decir, necesidad de consumirlos diariamente para alcanzar el sueño.

4. Buscar ayuda especializada: los expertos en manejo de insomnio son los psicólogos, quienes por medio del modelo cognitivo conductual, brindan las herramientas para restablecer los hábitos de sueño. También son recomendadas las terapias con médicos somnólogos, quienes se encargan de tratar el problema, a veces con medicamentos, sin perjudicar la arquitectura del sueño (evitando la pérdida de sus procesos naturales) y garantizando un descanso reparador. 

ESTRATEGIAS QUE PUEDEN CONTROLAR EL SUEÑO
1.    Si es posible, realice actividad física todos los días a la mañana o a primera hora de la tarde.
2.      Realice actividades placenteras que exijan atención total.
3.      Intente ir a dormir y despertarse todos los días a la misma hora.
4.      Salga de la cama y no vuelva a acostarse hasta la hora de irse a dormir.
5.      Evite ingerir alimentos que le den sueño y comidas pesadas durante el día


Que la Sagrada Familia de Nazaret, bendiga cada uno de sus hogares

Tomado de 

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